La maternidad y la falta de apoyos

Maternidad Atípica

Luego de tener a mi hijo, entré en el estado de depresión más solitario que pasé en mi vida. No estoy segura de si duró meses o años —me inclino más por lo segundo— ya que, en ese estado, el tiempo se desdibujaba y se extendía, pareciendo interminable.

No fue una depresión post parto causada por las hormonas —que también hicieron lo suyo—, sino que fue la consecuencia directa de tener a un bebé que desde que nació manifestaba muchos síntomas de una enfermedad que —si bien para el resto parecía ser invisible—, para nosotros era asoladora.

Ver la entrada original 468 palabras más

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s